Hiciste tu primera página o mini app —quizás con ayuda de la IA, quizás a puro vibe coding— y funciona en tu computadora. Ahora viene la pregunta obvia: ¿cómo hago para que cualquiera la vea con un link? La respuesta corta es Vercel: un servicio que publica tu página en internet gratis, en minutos y sin que tengas que saber de servidores. En esta guía te llevo paso a paso, desde crear las cuentas hasta tener tu URL funcionando, y te digo con honestidad cuándo Vercel no alcanza y qué usar en ese caso.
Cómo funciona publicar una página (en 30 segundos)
Tu página hoy vive en tu compu, y tu compu se apaga. "Publicar" es poner esos archivos en una computadora que está prendida siempre (un servidor) y que los muestra cuando alguien visita tu dirección. Antes eso costaba plata y configuración; hoy servicios como Vercel lo hacen gratis para proyectos personales. El circuito moderno tiene dos piezas:
- GitHub: el lugar donde guardás tu código en internet. Pensalo como un Google Drive para proyectos.
- Vercel: el servicio que toma tu proyecto desde GitHub, lo "construye" y lo deja publicado con una URL. Y cada vez que actualizás el código, republica solo.
Paso 0: creá las dos cuentas (gratis)
- GitHub: entrá a github.com, registrate con tu email y elegí el plan gratuito. Guardá bien usuario y contraseña.
- Vercel: entrá a vercel.com y registrate eligiendo la opción "Continue with GitHub". Esto conecta las dos cuentas de una y te ahorra toda la configuración manual. El plan gratuito se llama "Hobby".
Hacé esto primero y en este orden: el 90% de la fluidez del resto del proceso sale de que Vercel ya esté enganchado a tu GitHub.
Paso 1: subí tu proyecto a GitHub
No hace falta saber usar "git" para tu primera vez; se puede subir todo desde la web:
- En GitHub, tocá el botón "New" (o el + de arriba a la derecha → "New repository").
- Ponele un nombre simple y en minúsculas (por ejemplo mi-pagina), dejalo en "Public" y creá el repositorio.
- En la pantalla siguiente, usá el link "uploading an existing file" y arrastrá los archivos de tu proyecto (los archivos sueltos, no un ZIP).
- Tocá "Commit changes" para guardar.
Los que saben usan el programa git para esto, y es lo que te va a convenir aprender más adelante. Pero para tu primera publicación, subir los archivos desde la web funciona perfecto.
Advertencia importante: un repositorio público lo ve cualquiera. Nunca subas contraseñas ni API keys dentro del código: si tu proyecto usa claves, se cargan aparte (Vercel tiene una sección de "Environment Variables" justamente para eso).
Paso 2: publicá en Vercel
- Entrá a tu panel de Vercel y tocá "Add New…" → "Project".
- Vas a ver la lista de tus repositorios de GitHub. Tocá "Import" en el que subiste recién.
- No toques nada de la configuración (Vercel detecta solo qué tipo de proyecto es) y apretá "Deploy".
- Esperá uno o dos minutos mientras construye. Al terminar te muestra la pantalla de festejo con tu link: algo como mi-pagina.vercel.app.
Eso es todo: tu página ya está en internet, con candadito de seguridad incluido, y podés mandarle el link a quien quieras. Cuando quieras cambiar algo, editás los archivos en GitHub (o los volvés a subir) y Vercel republica automáticamente en un par de minutos.
Qué incluye lo gratis (y sus letras chicas)
- Alcanza de sobra para páginas personales: portfolios, landings, mini apps, proyectos de práctica. Los topes de tráfico del plan Hobby son generosos para un sitio chico.
- Es para uso personal: los términos de Vercel reservan el plan gratuito para proyectos no comerciales; un negocio con tráfico en serio va a plan pago.
- Dominio propio: podés conectar un dominio tuyo (tunombre.com) sin costo extra desde Vercel; lo único que pagás es el dominio en sí, que se compra aparte y se renueva por año.
- Los límites cambian: los números exactos de cada plan los define Vercel y se actualizan seguido; verificá la página de precios oficial antes de apostar algo importante.
Cuándo Vercel NO alcanza (honestidad ante todo)
Vercel brilla para páginas y apps web que responden cuando alguien las visita. Pero funciona "sin servidor" (serverless): tu código se despierta con cada visita y se vuelve a dormir. Por eso hay cosas para las que no sirve:
- Bots que corren 24/7: un bot de Discord o de WhatsApp tiene que estar despierto siempre, no solo cuando alguien entra a una página.
- Agentes o tareas largas: procesos que trabajan durante horas se cortan; los planes serverless limitan cuánto puede durar cada ejecución.
- Programas que mantienen conexiones abiertas todo el tiempo o guardan cosas en memoria entre visitas.
Para eso existen servicios como Railway o Render, que te alquilan una computadora chiquita prendida las 24 horas. La verdad sin humo: lo siempre-prendido rara vez es gratis de verdad. Render tiene un nivel gratuito que "duerme" tu app cuando nadie la usa (y tarda en despertarse), y en Railway el uso continuo arranca en unos pocos dólares por mes (a la fecha de escribir esto; verificá los precios vigentes). Si tu proyecto es una página, quedate en Vercel gratis; si es un bot o un agente, presupuestá esos dólares.
Errores comunes de la primera publicación
- Subir la carpeta equivocada: los archivos del proyecto (el index, el package.json si lo hay) tienen que quedar en la raíz del repositorio, no adentro de una subcarpeta.
- Ver un 404 después del deploy: casi siempre es lo anterior, o que el proyecto no tiene un archivo de entrada que Vercel reconozca.
- Cargar claves en el código: ya lo dijimos, pero es EL error caro. Las claves van en Environment Variables, nunca en archivos públicos.
- Frustrarse con un error de build: copiá el mensaje de error completo y pegáselo a la IA con la que hiciste la página; suele decirte exactamente qué tocar.
El siguiente paso
Publicar tu primera página es uno de esos momentos bisagra: pasás de "estoy jugando con la IA" a "hice algo que está en internet". Y el ciclo completo —imaginar, pedirle a la IA, publicar, mejorar— es exactamente lo que enseñamos en la guía completa, en español simple y desde cero absoluto. Si querés que tu próximo proyecto salga más rápido y con menos tropiezos, empezá por ahí: el libro que te lleva de cero a experto te da la base, y guías como esta te dan el resto del camino.